La moralidad es un ofuscación 
en permanente batalla con los instintos.
Por ella nos vendemos
al polvo gastado del fango seco,
desposeídos de valor y espada.
Por ella inventamos dioses egocéntricos
que amenazan con perseguirnos,
incluso, más allá de la muerte.
Maldito humano instinto de conservación
que nos impide romper las cadenas.
Que las religiones desnuden a sus vírgenes
y veremos de dónde nacen los dioses.
Que la ambición y el poder se quiten las máscaras
y veremos de dónde proviene la moral.
domingo 10 de enero de 2010
Moralidad
Etiquetas:
Filosofía
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Este poema es magnífico.
ResponderSuprimirFelicidades