No es amor en desorden de sí mismo
ese humano instinto de ambición
con el que luchas todos los minutos,
pero es tu forma de amar, Lady Macbeth,
de lo malo lo peor, lo sublime
de cada inicua obra.
A Ms Gruoch no le basta thane of Cawdor,
por tus venas circula sangre azul.
Te arrepentirás, aunque será tarde.
Ya no te esfuerces más
en limpiar esa sangre imaginaria;
el rey muerto no sangra.
Me decías, no hace mucho, que todo
está perdido cuando
el deseo se colma sin placer.
Tus sueños de grandeza me preocupan
y presiento el abismo al que caerás.
No te fíes de esas brujas y escucha
a tu marido cuando dice que la vida es
una historia contada por un necio,
llena de ruido y furia,
que nada significa.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Lady Macbeth
Etiquetas:
Teatro
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