jueves 21 de febrero de 2008

La sirena



El agua, como agujas.
Está helada.
Una sirena herida lucha contra las olas.
Su canto es un sollozo.

Se está ahogando.
Me esfuerzo por nadar
más rápido, más rápido.

No progreso.
Ahora flota sin vida.
Blanca, fría.
La arrastro hacia la orilla y la tiendo en la arena.
Me despierto abrazándola.
Blanca y fría almohada.

martes 19 de febrero de 2008

Ella era inalcanzable


Era una niña con niñas de fuego desatando tempestades,
una sombra escarlata de sonrisa derribada,
un vago pretexto de ciudad dormida.

Cuando la conocí tenía el tacto de una palabra glaciar.
Me enamoró su mirada de selva nocturna,
su melena de muñeca rota, su aliento de tumba tranquila.
Obsesionado ascendiendo estatuas funerarias
la tomé de la mano y la saqué del abismo.
No, no me dio las gracias ni cayó a mis pies rendida;
sólo sexo, sin conversación. Jamás nadie habló tan poco.
Y el caso es que tenía la voz menta
de una hoja salvaje de hierba buena,
el aire formaba escarcha plata al escapar por su boca,
pero sus besos ardían en cataratas de vida
y yo amaba el fruto misterioso de sus paisajes prohibidos.

Anónimas cintas tempranas precipitan el deseo.
Ella, sirena de lluvia inaprensible; yo, puñal de nube,
entre ambos la ingenuidad destructora
de un súbito huracán adolescente.
Sí, la amé como sólo puede amarse lo imposible,
con la desesperación de un alma erguida
sobre un imperio de sueños tenues,
con la frustración de saberla mía y sentirla inalcanzable;
fuego de nieve flotando en las venas,
un latir de fantasma conquistado.

Impenetrable élitro de espuma huidiza
me entregó su cuerpo de criatura diosa
cuando se marchaba. Nunca supe adonde.

lunes 18 de febrero de 2008

Al final del camino


Para algunas preguntas no hallaremos respuestas,
algunos sentimientos quedarán defraudados,
no tiene garantía el tiempo que vivimos,
nacemos condenados.

La lluvia borrará las huellas del camino
encharcando cristales de ojos apagados
y nada en este mundo mantendrá la memoria
de los actos humanos.

Algún día seremos polvo entre las estrellas,
fósiles insepultos sobre rocas errantes,
perfiles que el espacio amalgama en sus hielos,
átomos cambiantes.

¿Qué será de mi hijos?
¿Dónde fueron mis padres?
¿Quién leerá nuestras obras cuando el tiempo se acabe?

La vida tiene un fin,
no es un fin en si misma;
el futuro empieza donde la historia termina.

sábado 16 de febrero de 2008

Obsesión


El día más bello. Anoche
La cosa más fácil. Amarte
El obstáculo más grande. Tus bragas
La raíz de todos los males. Tus caderas
La distracción más bella. Tus pechos
La primera necesidad. Respirarte
El misterio más grande. Tus ojos
El peor defecto. El amanecer
El peor sentimiento. Los celos
El regalo más bello. Tu sonrisa
La ruta más rápida. Tus piernas
El mejor remedio. Repetir



Esta pequeña pieza está compuesta sobre
un poema de la madre Teresa de Calcuta.

viernes 15 de febrero de 2008

Homenaje a los muertos


Porque la muerte siempre es solitaria.
Porque el abandono siempre es doliente.
Por la memoria de los que existieron
-por sus obras y su legado inmenso-.

Por los siempre olvidados.
Por los hoy recordados.
Por los que son y fueron.
Por nosotros, por ellos.

Porque pesan más los muertos que en esta
tierra han sido que todo el material
que suma el universo.
Porque un trillón de lenguas
se pudre en el silencio.
Porque un mar de lágrimas se evapora
cuando llega el olvido.

jueves 14 de febrero de 2008

Turbulencia azul


Hay algo de locura en la poesía:
una azul turbulencia
de sueños inventados,
verdades disfrazadas de mentiras
y fingidos suspiros.
Inherencia de la literatura.
Una voz que no es mía me susurra
al oído palabras.
Palabras insistentes.
Palabras que son ciertas.
Pero dudo...
Dudo que estén refiriéndose a mí.

miércoles 13 de febrero de 2008

Moriría por ti











Celos
y un sol cárdeno en el cielo…de la boca. Te amo
pero no puedo expresarlo... ¡Tanto amor! Besos
que lacera el aire espeso… de la noche. Por ti
estoy dispuesto a morir… si me ignoras. Ahora
que las horas de la aurora…finalizan, puedes
darme la vida, si quieres… o matarme.








Este pequeño poema es un ejercicio de rima y métrica exóticas. La rima se produce entre la última palabra de un verso y la última del primer hemistiquio en el verso siguiente. Los hemistiquios primeros de cada verso son dáctilos octosílabos perfectos. Los segundos hemistiquios de cada verso tienen una métrica variable que ha de completar el lector añadiendo un pausa mínima en cada cesura (de ahí, los puntos suspensivos).

martes 12 de febrero de 2008

Cosas de niños


Soldaditos de cartón.
Caramelos de limón,
como flores.

La princesita del cuento.
La rosa azul de los vientos.
Los colores.

Corazoncitos de plata.
El tesoro del pirata.
Los olores.

Zapatitos de cristal.
Un espejo de metal.
Los sabores.

Los besitos de papá.
Las caricias de mamá.
Los amores.

domingo 10 de febrero de 2008

Transita la vida


Veo transitar mi vida
como una gran bandaba
de negras golondrinas
que rauda emigra al sur.

El despertador suena
seis días por semana.
El cristal del lavabo
me reprocha las huellas
que el tiempo va dejando
escritas en mi cara.

En la pared del metro
un graffiti anónimo
grita desesperado:

“Toda la vida esperando que pase algo
y lo único que pasa es la vida”.